martes, 1 de noviembre de 2011

Introducción - Cuerpo - No Hay Fin

Muchos no sabemos que hay un lenguaje que va más haya de las palabras, de los gestos corporales o cualquier otra acción evidente a la vista, oído, tacto, olfato y gusto; del cual pasa desapercibido para muchos, siendo de gran ayuda, si se llegaré a conocer este sistema de comunicación, se aprende a interpretar a todo ser vivo, conocido y desconocido.  Es propio de la serenidad, firmeza y perseverancia, apartar los malos pensamientos de la mente, comprensión, razonamiento sin ser crítico en estos conceptos, ya que como había expresado, no debería percibirse con ninguno de los 5 sentidos, aunque así fuere la persona promedio no se da cuenta de dicho lenguaje.

Dicho lenguaje, y lo escribiré de otra forma "señales", arrepintiéndome quizás en un futuro por la forma de escribirlo, solo se encuentra conversando internamente con el corazón. Tú corazón quieres que vivas tu propia historia, siguiendo un camino único, por donde otro no podría pasar al mismo tiempo, si tu pasas primero por ese camino lo dejas modificado, por mucho cuidado que tengas, y como dos cuerpos no pueden ocupar un mismo lugar al mismo tiempo entonces nadie podría caminar por donde tu los has echo. Debe haber un espacio vacío que solo tu intuición, corazón y alma te llevarán, todo esto escuchando el lenguaje oculto de la señales, incapaz de percibirse si no escuchas lo que tu corazón te dicta.

Una vez que tengas práctica en ver las señales dirás: "quién me envía estas señalas? es puramente casual?" Pues bien, entramos en materia: Dios. Explicándolo de otra manera: La suerte no existe, ni lo casual, todo lo que te pasa y te pasará es un Plan de Dios, ya esta planificado, solo falta que se ejecute a conveniencia, si sigues las señales te irá mejor. Entiende el lenguaje de la vida, de tu corazón, de Dios.